LOS PRESOCRÁTICOS: ESCUELA DE MILETO: TALES, ANAXIMANDRO, ANAXIMENES.

Se denomina escuela de Mileto o jónica a la escuela filosófica fundada en el siglo vi a. C. en la colonia griega de Mileto, en la costa egea de Jonia (Asia Menor). Sus miembros fueron Tales, Anaximandro y Anaxímenes, los tres, ciudadanos de Mileto. En este mismo siglo Mileto alcanzó la cima de su desarrollo económico, político e intelectual.

 

Introdujo nuevos puntos de vista contrarios a las opiniones prevalecientes de la época sobre cómo estaba organizado el mundo: mientras que estas daban a la voluntad de dioses antropomórficos la responsabilidad sobre los fenómenos naturales, los milesios presentaron una visión de la naturaleza en términos de entidades metodológicamente observables, con lo que puede considerarse a la suya la primera filosofía científica

 

LOS PITAGÓRICOS: PITÁGORAS

El segundo estadio importante en la historia de la filosofía presocrática lo constituyen dos grandes escuelas itálicas: la pitagórica y la eleática.

El carácter y el tema central de su pensamiento difieren de los milesios.

Mientras que una innata curiosidad intelectual y un descontento con las viejas tradiciones mitológicas impulsaron a los milesios a intentar aducir una explicación racional del cosmos; el impulso subyacente en el pitagorismo parece hacer sido religioso o emocional. Por ello, Aristóteles en la Metafísica afirma que éstos emplean principios y elementos más extraños que los físicos pues los tomaron de los seres no sensibles. Además, en el terreno propiamente cosmológico, los pitagóricos se interesan más por la forma o estructura del mundo que por su principio material.

Ello no quiere decir, sin embargo, que no exista en ellos una teoría cosmogónica de la formación del cosmos. Estamos en una época en dónde la creencia de que el ser era sensible era casi un axioma, y, por tanto, la distinción entre lo corpóreo y lo incorpóreo no era aún asumible.

 

HERÁCLITO Y PARMÉNIDES

A pesar de que existen ciertas similitudes entre Heráclito y Parménides, las doctrinas de ambos siempre han sido contrapuestas (con cierto margen de error), ya que la del primero suele ser llamada «del devenir» o (con cierto equívoco) «del todo fluye», mientras que el ser de Parménides es presentado como una esfera estática e inmóvil.

Fue muy importante la influencia de Heráclito en Platón, en el sentido, de que Platón acepta de Heráclito, la idea de que en el mundo físico y material todo cambia y todo está en perpetuo devenir. Pero Platón, dirá que es imposible conseguir un conocimiento verdadero y cierto de una realidad física en constante cambio, ya que, si no hay nada permanente, de aquello que cambia no puede haber conocimiento científico.

Por otra parte, Heráclito influye en el conjunto de la filosofía de Nietzsche.

Este afirmaría, que no hay un solo fragmento de Heráclito que él no hiera suyos. Toda la filosofía dialéctica de Hegel y algunas filosofías historicistas, así como el pensamiento de Darwin encuentran un precedente fundamental para sus teorías.

 

Platón aceptará de Parménides, la oposición entre el saber engañoso que nos ofrecen los sentidos y el conocimiento verdadero que nos ofrece la razón. Es la distinción que posteriormente hará Platón en relación al conocimiento científico y el conocimiento de opinión. Además, Platón va a tomar de Parménides, la convicción de que la verdad es algo único, absoluto, universal y permanente. Por otra parte, Platón acepta la oposición entre apariencia sensible (mundo de

Heráclito) y la auténtica realidad. Las Ideas Platónicas objeto del verdadero conocimiento y la auténtica realidad, tienen características semejantes al Ser de Parménides: son también ingénitas, imperecederas, eternas e inmutables.

Las características de la visión dinámica y cambiante de la realidad de Heráclito, le servirá a Platón, para explicar el mundo material, donde todo está en un proceso de cambio, movimiento, y donde el verdadero conocimiento se hace imposible por la falta de estabilidad de los objetos sensibles. El mundo sensible, es para Platón copia e imagen del mundo Ideal, que son las Ideas.

 

PRESOCRÁTICOS PLURALISTA: EMPÉDOCLES, ANAXÁGORAS, DEMÓCRITO.

Aquellos filósofos con una pluralidad de principios como lo hacía Empédocles que hablaba de que su arjé (principio básico) eran los cuatro elementos y también ponía otros dos: el amor y el odio porque, había algo que atraía (amor) y algo que separaba (odio).

Anaxágoras afirma que el cosmos es fruto de dos principios: una masa compacta e inerte de semillas (spérmata, u homeomerías en la denominación que usó Aristóteles). Introdujo en la explicación del origen del cosmos un ser inteligente al que llamó Nous: el Nous dotó de movimiento a esa masa quieta y logró que las semillas comenzaran a disgregarse y a chocar entre sí dando lugar a las cosas que hay en la naturaleza. Según anaxagoras, en todas las cosas hay semillas de todas las cosas.

Luego estaban los atomistas como Leucipo y Demócrito que hablaban de los átomos que todo estaba hecho de algo que no podíamos ver a simple vista, que estaba en todo y que había diferentes tipos de átomos y por eso eran diferentes las cosas. Entre esta corriente de nuevos pensamientos, los pluralistas se muestran más alejados de los aspectos míticos, no como los monistas. Los pluralistas resaltaron el predominio de causas naturales como únicas fuerzas generadoras del cosmos.

Constituyen el primer intento de conciliación de concepciones opuestas de la realidad, especialmente de las de Heráclito y Parménides. De Heráclito y otros jonios asumen que la ‘physis’ o naturaleza es un proceso de cambios
continuos. De Parménides, que lo que es no puede venir de lo que no es.
Y tienen en común dos ideas:
a) Lo existente no ha surgido de un único principio, sino de diferentes
raíces o elementos primigenios;
b) Los cambios que observamos en la naturaleza son sólo combinaciones y
recombinaciones de estos elementos primigenios.

"Por lo que hace al número y al carácter propio de los elementos, estos filósofos no están de acuerdo. Tales, fundador de esta filosofía, considera el agua como primer principio. Por esto llega hasta pretender que la tierra descansa en el agua; y se vio probablemente conducido a esta idea, porque observaba que la humedad alimenta todas las cosas, que lo caliente mismo procede de ella, y que todo animal vive de la humedad; y aquello de donde viene todo, es claro, que es el principio de todas las cosas. Otra observación le condujo también a esta opinión. Las semillas de todas las cosas son húmedas por naturaleza y el agua es el principio de las cosas húmedas.

Algunos creen que los hombres de los más remotos tiempos y con ellos los primeros teólogos muy anteriores a nuestra época, se figuraron la naturaleza de la misma manera que Tales. Han presentado como autores del Universo al Océano y a Tetis, y los dioses, según ellos, juran por el agua, por ese agua que los poetas llaman Estigia. Porque lo más seguro que  existe es igualmente lo que hay de más sagrado; y lo más sagrado que hay es el juramento. ¿Hay en esta antigua opinión una explicación de la naturaleza? No es cosa que se vea claramente. Tal fue, por lo que se dice, la doctrina de Tales sobre la primera causa." (Aristóteles, Metafísica, Libro Primero, III (Biblioteca Filosófica. Obras filosóficas de Aristóteles. Volumen 10. Traducción: Patricio de Azcárate).

 

"Pitágoras fue el primero en tomar el nombre de "filósofo". Esto no implicaba sólo un nombre nuevo, sino que anticipó una enseñanza útil de la propia ocupación.

Dijo, en efecto, que el ingreso de los hombres en la vida se parece a la concurrencia masiva a las reuniones festivas. En efecto, así como allí andan por todos lados hombres que poseen diversos propósitos (uno, el que está apresurado por vender mercaderías con miras a un negocio ventajoso; otro, el que concurre para exhibir la fuerza de su cuerpo, en busca de honores; hay incluso una tercera especie, la más libre, que se congrega con el fin de ver los lugares y obras artesanales más bellas y los hechos y palabras virtuosas, de las cuales suele haber muestras en las reuniones festivas), análogamente en la vida hombres muy diversos en sus esfuerzos se congregan en un mismo lugar: unos son presa de ansias de riquezas y bienes superfluos; otros, del deseo de dominio y mando, y son poseídos por el amor a la victoria y por la ambición desesperada. Y el más puro es ese tipo de hombre que se muestra en la contemplación de las cosas más bellas, al que corresponde el nombre de "filósofo".  (Jámblico, V. P. XX 58).

 

Frg (1) De esta razón, que existe siempre, resultan desconocedores los hombres, tanto antes de oírla como tras haberla oído a lo primero, pues, aunque todo ocurre conforme a esta razón se asemejan a inexpertos teniendo como tienen experiencia de dichos y hechos; de éstos que yo voy describiendo, descomponiendo cada uno según su naturaleza y explicando cómo se halla. Pero a los demás hombres les pasa inadvertido cuanto hacen despiertos, igual que se olvidan de cuanto hacen dormidos.

Frg (17) No entienden los más las cosas con las que se topan, ni pese a haberlas aprendido las conocen, pero a ellos se lo parece.

Frg  (51) No comprenden cómo lo divergente converge consigo mismo; ensamblaje de tensiones opuestas, como el del arco y el de la lira.

Frg  (80) Preciso es saber que la guerra es común; la justicia, contienda, y que todo acontece por la contienda y la necesidad.

Según la versión de Alberto Bernabé, "De Tales a Demócrito", Madrid, Alianza, 1988.

 

FR. 6, Poema del ser, Parménides.

1. Necesario es decir e intelegir que lo ente es. Pues es ser

2. pero nada no es. Te intimo a que todo esto pienses.

3. Y primero de esta vía de indagación yo te aparto,

4. pero luego también de aquella por donde los mortales que nada saben

5. van errantes, bicéfalos: pues el desconcierto en sus

6. pechos dirige el errabundo noûs. Arrastrados,

7. sordos a a la vez que ciegos, estupefactos, masas indecisas

8. para quienes ser y no ser son lo mismo

9. y no lo mismo, y el sendero de todo es revertiente


Sobre Empédocles

«Empédocles postula cuatro elementos materiales, fuego, aire, agua y tierra, todos ellos eternos, que aumentan y decrecen mediante la mezcla y la separación. [...] A partir de estos elementos nacieron todos los seres que han existido y existirán, los árboles, los machos y las hembras, las bestias, las aves, los peces que se nutren del agua y también los dioses de larga vida.» Simplicio, Física.

 

«Los auténticos primeros principios, los que transmiten el movimiento a aquéllos (fuego, aire, agua y tierra), son el Amor y la Discordia. Los elementos están constantemente sometidos a un cambio alternante, unas veces mezclándose por obra del Amor y otras separándose por la acción de la Discordia.» Simplicio, Física.

 

Sobre Anaxágoras

«El nous es, en efecto, la más sutil y la más pura de todas; tiene el conocimiento todo sobre cada cosa y el máximo poder. Gobierna todas las cosas que tienen vida, tanto las más grandes como las más pequeñas.» Simplicio, Física

 

Sobre los atomistas: Leucipo y Demócrito

«Leucipo y su compañero Demócrito afirmaron que los elementos son el lleno y el vacío, los llamaron ser y no-ser. El ser es lleno y sólido; el no-ser es vacío y sutil.» Aristóteles, Metafísica.

«...estos átomos se mueven en el vacío infinito, separados unos de otros, y distintos entre sí en figuras, dimensiones, posición y orden; al sorprenderse unos a otros, chocan y algunos son expulsados...» Simplicio, De caelo.

 

«Atribuyen al azar la causa no sólo del firmamento sino de todos los mundos; pues del azar nace el remolino y el movimiento que, mediante la separación, llevó al universo al orden actual.» Aristóteles, Física.