LOCKE: "ENSAYO SOBRE EL ENTENDIMIENTO HUMANO"

En esta obra, Locke retoma los problemas filosóficos planteados por Descartes y desarrollados por sus seguidores así como por otros pensadores, como Spinoza y Leibniz, pero los aborda desde un enfoque drásticamente distinto, en cuanto que erradica por completo los "razonamientos" escolásticos que minan la base de todos los sistemas filosóficos precedentes. Hay que reconocer que lo hace con más buena voluntad que rigor, ya que no parte del "marco cartesiano" y lo que obtiene es más psicología que teoría del conocimiento propiamente dicha. Aunque superficialmente la obra está organizada de forma muy clara y didáctica, en profundidad está llena de lagunas lógicas. No obstante, aunque —por razones distintas— sus fundamentos sean tan débiles como los de sus predecesores, Locke aporta nuevas observaciones de gran valor a la hora de construir una teoría del conocimiento seria. El ensayo está dividido en cuatro libros.

 

LOCKE: "II TRATADO SOBRE GOBIERNO CIVIL"

La obra, "Dos ensayos sobre el gobierno civil", constituye el núcleo fundacional del liberalismo político. El primero consiste en una refutación del Patriarca, obra de Robert Filmer que realizaba una apología del absolutismo y del derecho divino. En el segundo, el que nos concierne, se propone demostrar que todo gobierno debe estar limitado en sus poderes y que deriva del consentimiento de los súbditos o dicho de otro modo, que en el brazo legislativo reside el poder supremo. Los límites que se imponen a su ejercicio son los establecidos por la ley natural y la exigencia de gobernar siempre conforme a la ley y en aras del bien común. La doctrina política de John Locke puede enunciarse de esta forma: todo gobierno está limitado en sus poderes y existe sólo por el consentimiento de los súbditos, y el principio en el cual se funda es que todos los hombres nacen libres.Locke replantea las preguntas que ya se hiciera Hobbes ?«¿en qué consiste la autoridad política? ¿de qué deriva nuestra obligación de obedecer? y «¿cuándo se justifica la rebelión?»? e inicia su estudio con el análisis del estado de naturaleza. Frente a la tenebrosa descripción que hiciera Hobbes, Locke considera que es «un estado de paz, benevolencia y ayuda mutua». En ese estado los hombres son libres, iguales e independientes, ninguno está sujeto a la voluntad de otro. Su libertad se conserva gracias a una ley natural que prescribe que «nadie debe dañar a otros en su vida, libertad o posesiones».