MILL: "UTILITARISMO CAP. II Y IV"

 

Es una forma moderna de teoría ética hedonista que enseña que la finalidad de la conducta humana es la felicidad, y que en consecuencia la norma discriminatoria que diferencia entre el comportamiento bueno y malo es el placer y el dolor. En palabras de uno de sus más distinguidos defensores, John Stuart Mill: El credo que acepta como fundamento de la moral la Utilidad, o el Principio de la mayor felicidad, mantiene que las acciones son correctas en la medida en que tienden a promover la felicidad, incorrectas en cuanto tienden a producir lo contrario a la felicidad. Por felicidad se entiende el placer y la ausencia de dolor; por infelicidad el dolor y la falta de placer […] El placer y la exención del sufrimiento son las únicas cosas deseables como fines”.

La felicidad es el único fin de todas nuestras acciones: (=Aristóteles y Epicuro)

"La doctrina utilitarista establece que la felicidad es deseable, y que es la única cosa deseable como fin; todas las otras cosas son deseables sólo como medios para ese fin. [] No puede darse ninguna razón de que la felicidad es deseable, a no ser que cada persona desee su propia felicidad en lo que ésta tenga de alcanzable, según ella".

La superioridad de la virtud respecto de todos los otros deseos

"La virtud [] se la puede considerar como un bien en sí mismo, deseándola como tal con mayor intensidad que cualquier otro bien; y con esta diferencia respecto del amor al poder, al dinero o a la fama: que todos éstos pueden hacer, y a menudo hacen, que el individuo perjudique a los otros miembros de la sociedad a que pertenece, mientras que no hay nada en el individuo tan beneficioso para sus semejantes como el cultivo del amor desinteresado a la virtud. En consecuencia, la doctrina utilitaria tolera y aprueba esos otros deseos adquiridos  hasta  el  momento  en  que,  en  vez  de  promover la  felicidad general, resultan contrarios a ella. Pero, al mismo tiempo, ordena y exige el mayor cultivo posible del amor a la virtud, por cuanto está por encima de todas las cosas que son importantes para la felicidad general”

 

Para que los humanos seamos felices es imprescindible que haya:

a).- Autodesarrollo: es decir, "capacidad de crecer", capacidad de conocer y, por tanto, de modificar nuestras opiniones. 

b)- Individualidad: libertad, para desarrollarnos como individuos, para perfeccionarnos, para madurar en todos los ámbitos de nuestro ser, sin ser coaccionados por nada.

La generosidad, la solidaridad, la benevolencia, la búsqueda de la felicidad de los demás, es fuente de bienestar. El egoísmo, la carencia de cultura intelectual, la falta de preocupación por los demás, son fuentes de infelicidad., de vida insatisfactoria. Frente a un utilitarismo egoísta, que solo busca la felicidad individual, Mill propone el ejercicio de una visión altruista y generosa de la felicidad. Se trata de promover socialmente la mayor cantidad de felicidad, una felicidad colectiva.